Killers...
El palacio repleto de jóvenes, yo diría en su mayoría, niños, que presumen su elaborado y puntualmente armado "look" de rebeldía, desenfado y protesta, que intenta ocultar su condición de "fresas" o "niños bien", que no combina con la actitud que desean reflejar, pero que a pesar del esfuerzo permite distinguir la burbuja que los rodea, en la que han vivido durante toda su vida, que los protege de los demás, de los que no son como ellos, ni lo serán, de la ciudad, ésta ciudad, la cada vez peor ciudad de México.
A pesar de eso, y de ellos, ...no puedo dejar de mencionarlo, van con la intención de gritar, bailar y vibrar con lo que parece ser un grupo hecho a la medida para satisfacer sus deseos: The Killers.
Un grupo excelente, vibrante, excitante, y estridente que mezcla melodía con estruendo, y sensibilidad con ruido puro.
Al fin y al cabo no es tan malo ver que se reúnan tantos "chavos" para disfrutar,..de hecho el asunto o prejuicio viene de afuera, cuando al salir se observa la fila de camionetas con choferes esperando a los jóvenes, y compañía, para transportarlos sanos y salvos a sus padres,...de súbito llega a la memoria el hecho de que ellos no viven en la misma ciudad que la mayoría de los defeños. Creo que es sumamente prejuicioso lo que escribo, pero lo percibo de esa forma, con extrañeza y sorpresa, no pensé encontrarme con tal ambiente.
Aún así, un concierto memorable,....al que agradezco enomemente a Lili me haya invitado,...quien verdaderamente hizo suyas las canciones, quien no permite que las circunstancias la tumben, y quien consigue vivir y vibrar.
...así no importa tanto llegar tarde a la oficina el día siguiente, siempre habrá tiempo, pero vida hay poca, ja ja ja.