Cuando el trabajo resulta una gran distracción....de la propia vida.
Debe ser que aquellas personas que no pueden dejar de trabajar, que prefieren trabajar horas extras, que dedican horas de su tiempo libre a terminar pendientes o adelantar labores que reportar no aprecian realmente lo gratificante y enriquecedor que es su vida personal, familiar, fraternal y social.
No existe razón para pensar que alguien que se considere un "Workaholic" (dicese de aquella persona que acepta su adicción -sic- al trabajo, obligación laboral u oficio) sea una persona estable, sana y medianamente S E N S A T A.

A mi parecer, aquellos que se confiesan como tales, son individuos que descuidan el resto de su personalidad,...desestiman las relaciones interpersonales,....subestiman las actividades colectivas y sociales.
Desempeñarse en un medio específico, de acuerdo a reglas y acuerdos perfectamente estendidos y aceptados, en el que las dinámicas están detalladamente estableidas y en el que se encuentra una comodidad aparente,...por que nadie desarrolla su vida en función de su trabajo. (por más que lo escuchemos por todas partes: Shakira, políticos que viven de la política, Hugo Sánchez (ja ja), o aquel sujeto que está a punto de sufiri un colapso nervioso o un abandono marital).
....si se sienten cómodos, realizados, exitosos, poderosos y reconocidos,.....deberán saber que sucede en un medio artificial,...efímero,....inestable y que no espropio.

No afirmo que debamos volvernos más holgazanes e irresponsables,....como algunos pensarán a medida que vayan leyendo éstas palabras (por que algunos lo harán,...por que para algunos si no es blanco es negro).....lo que quiero decir es que no debemos volvernos más ocupados, más entregados ni más dedicados al empleo.
La vida dura muy poco para dedicarle tanto tiempo a cosas tan simples.
........la vida está allá afuera, siempre.
Tanta gente,.....tan poco empleo.
Tan mal pagado,....tanto tiempo invertido.![]()